Para quién no lo sepa, los faroles son unas pinturas montadas sobre unos esqueletos de madera o metal, y que reflejan pasajes relacionados con nuestras fiestas. Como ejemplo, un botón. La foto de arriba.
Aquellas pandas que durante el año hayan hecho un farol para presentarlo a concurso, lo llevarán a la plaza para la exposición por la mañana. Suele haber ambiente, y mucho ir y venir de gente comprando la cayada a última hora.
Afortunado quien le dió el nombre, que aunque se refiere al hecho de llevar una réplica de la Virgen de la Guía, nuestra patrona, a un poste en mitad del puente, con objeto de dar suerte y protección a los corredores de los encierros, sirve como excusa perfecta para los que quieren empezar la fiesta con ganas.
La procesión va encabezada por la banda de música de turno, y varias parejas vestidas con trajes típicos. Detrás, la plebe. Algunos ya enfundados en sus uniformes y otros de calle.
Para los peques, que van acompañados de los gigantes y cabezudos, y la banda de música. El recorrido es una versión corta del desfile de por la noche, y las pandas y peñas de jóvenes, disfrutan durante unas dos horas de lo que es uno de los platos fuertes de las fiestas.
Lo que se huele en el ambiente durante todo el día, tiene su culminación a eso de las 11. El desfile comenzará en la plaza mayor y recorrerá las calles de Tordesillas por lo que eran las antiguas murallas, y recordando así a los vigilantes que realizaban esa tarea en otros tiempos, acompañados solo de la luz de un farol. Ahora la compañía es otra, son las bandas de música, y los cientos de personas que recorren las calles bailando, cantando y bebiendo hasta que de vuelta en la plaza, cada uno toma su camino... que ésta noche acabará en...